AES niega que el uso de carbón sea tóxico
La compañía, que utiliza el mineral como combustible, asegura que no representa daños a la salud
Se utilizan en carreteras y como relleno para la construcción de urbanizaciones, estacionamientos y otros proyectos de infraestructura, pero su contacto cercano con el humano podría ser perjudicial, según afirman residentes y expertos en el ambiente.
Se trata de las cenizas que produce la compañía Applied Energy Systems (AES) que ubica en Guayama, y que utiliza el carbón mineral como combustible para suministrar 15 % de electricidad en la Isla a un costo más bajo, según los datos provistos en su página electrónica.
Sin embargo, Diego Ledé, portavoz de la Organización Frente de Afirmación del Sureste (FASE) -que vela por los problemas ambientales de municipios como Guayama, Maunabo, Arroyo, Patillas y Salinas- y varios científicos, hidrólogos y químicos ambientales coincidieron en que el uso “inapropiado” de esas cenizas presenta un riesgo para la ciudadanía y el medio ambiente, por ser consideradas tóxicas.
Además, expresaron que las pruebas que utiliza AES para decir que el material no representa daño alguno no son adecuadas.
“Estas pruebas no representan lo que ocurre en un vertedero para decir que está bien depositar cenizas en cualquier lugar”, acotó Neftalí García, científico ambiental.
La prueba a la que se refieren es la llamada Toxic Characteristics Leaching Ambiental (TCLP) utilizada por la compañía y que presuntamente revela que las cenizas producidas no son tóxicas.
El científico ambiental explicó que cada lugar tiene un subsuelo particular y que entonces se tendrían que utilizar pruebas adicionales por cada lugar en donde se depositen las cenizas.
De igual forma, mencionó que la compañía convierte la ceniza en el producto Agremax al añadirle agua y que los camioneros la “acarrean” sin ninguna protección. “Las cenizas se les deja agua por dos semanas, se compacta, se pica y se convierte en un producto. Pero no se elimina el mercurio, plomo, boro, selenio que de seguro contaminarán la zona subterránea”, dijo García.
Por su parte Osvaldo Rosario, profesor de química ambiental de la Universidad de Puerto Rico en Rio Piedras, precisó que el carbón es radioactivo y que al éste quemarse su concentración es aún mayor.
“El carbón es alto en material radioactivo y en donde quiera que se tiren estas cenizas, el ambiente y cualquier persona están expuestos a esa radiación ionizante”, afirmó Rosario.
Varios municipios como Guayama, Salinas, Ponce, Juana Díaz, Fajardo, Arroyo entre otros tantos, han sido presuntamente parte del depósito de esos residuos de carbón.
Para Angel Román, experto en cuerpos de agua, mencionó que las cenizas que se utilizan en los suelos son perjudiciales para ríos, acuíferos y otras cuencas hidrográficas.
Román informó que una vez las cenizas llegan a los cuerpos de agua, que utiliza la ciudadanía en el área de Guayama y pueblos limítrofes, se hace imposible realizar una limpieza.
“Las cenizas son una fuente de contaminación dispersa, entonces se contamina todo el acuífero y no se tiene la tecnología para eliminarla”, expresó Román quien dijo que el 80% del agua de los acuíferos proviene de la lluvia y que al hacer contacto con la tierra contaminada los residuos de carbón llegan a las aguas.
Los expertos mencionaron que lo que buscan es que la compañía remueva la “suciedad” y que el Estado y las agencias pertinentes se activen y cumplan su deber por ser un caso de salubridad.
Sin embargo, la AES declaró que “son una de las plantas generatrices a base de carbón más avanzadas y limpias del mundo” y que el uso de carbón mineral es uno no tóxico, de alta calidad y bajo contenido en azufre.
Además, aseguró que el Agremax lo utiliza como relleno en proyectos de construcción y que su uso no representa riesgos para la salud humana o el ambiente, ya que cumple con regulaciones federales, locales y el aval de ingenieros científicos de dos Universidades, la Junta de Calidad Ambiental y la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés).
“AES mercadea el producto Agremax, un material no tóxico parecido a la gravilla cuyas características físicas y químicas son similares a cementos que se usan en construcciones”, reveló la compañía.
Entre los efectos que residentes han sentido a causa del supuesto contacto con estas cenizas se encuentran problemas respiratorios, asma, picor en la piel y ojos.
readon1 url="http://www.elnuevodia.com/XStatic/endi/template/content.aspx?se=nota&id=695375"]Source: Endi.com[/readon1]