|
LA PIEDRA En su duro letargo concentrada, redonda, como el cráneo de un gigante, la piedra en la vereda perfumada es verruga enigmática y punzante.
Quieta, sintió la alegre carcajada, y el temblor de la carne rozagante, de la muchacha frágil y cansada que llegó con el cántaro jadeante.
La piedra suda un ansia negra y blonda. En lo profundo de su entraña honda un sueño se arrebuja perezoso.
"¡Moisés, Moisés, la turba está sedienta; tócame con tu vara, que revienta el manantial de liquido precioso!" Luis Palés Matos, Poeta
|