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Carlos Pagán pide que se evalúen las candidaturas de dos aspirantes a senador por el distrito de Guayama.
El portavoz alterno de la mayoría senatorial, Carlos Pagán, urgió ayer al Directorio del Partido Nuevo Progresista (PNP) a que evalúe las candidaturas de dos aspirantes a senador por el distrito de Guayama que tienen problemas con la justicia. “El PNP en una situación como ésta debe tomar una decisión para evitar que la colectividad se vaya a perjudicar”, afirmó el legislador del Distrito de Mayagüez. El senador reaccionó a un reportaje de El Nuevo Día en el que trascendió que José “Miguelito” Martínez y el doctor Francisco “Paco” Fontánez entraron a la papeleta primarista novoprogresista, aunque enfrentan cargos criminales. A Martínez se le imputa haberse apropiado de $228.19 pagados por dos clientes de la Autoridad de Energía Eléctica, donde labora como cobrador. Fontánez está acusado de la presunta tramitación ilegal de una licencia de médico. “Estas son situaciones que surgen. Aquí lo importante es que el partido tome acción y decisiones. Yo entiendo que en el próximo Directorio hay que evaluar estos casos”, dijo el legislador. La portavoz de PNP en el Senado y representante del distrito de Guayama, Margarita Nolasco, expresó que “esas son situaciones que el partido las tiene en un comité y no voy a emitir ninguna opinión”, dijo. Pero, al referirse a los nueve precandidatos novoprogresistas a senador por el Distrito de Guayama, Nolasco comentó que “me parece que todos tienen el derecho de correr y me parece que todos los que están corriendo son excelentes”. Por su parte, el vicepresidente del Senado, Orlando Parga, afirmó el PNP no ha aprendido de los errores del pasado al permitir la candidatura de Martínez y Fontánez. Eso es parte de la “tragedia moral” que vive el PNP, dijo. “En medio de la lucha de facciones, después de que el aspirante sea leal al presidente (del PNP, Pedro Rosselló), lo demás no importa”. Parga, quien fue expulsado del PNP y aspira a la reelección como independiente, destacó que la colectividad necesita adoptar un código de integridad pública para evitar que personas a las que se le cuestione la moral entren a la papeleta. Noticia de El Nuevo Dia |